martes, 24 de julio de 2012

Sexo a Medio Día


En ocasiones cuando nosotros los adultos nos ponemos hablar de nuestras primeras experiencias sexuales, terminamos siempre comprendiendo cuan diferente fue el comienzo para cada uno. Y aunque no les podría contar en tan poco espacio todos los orígenes del porque unos tienen la delantera sobre los otros, si tendré el marco suficiente para narrarles que en mi caso ese telón que debió abrirse poco a poco, ni siquiera se sacudió al derrumbarse; solamente cayó de un solo estruendo.

 Era la época del 1987, mi hermano menor acababa de nacer y yo a esa edad de 8 años ni siquiera preguntaba como fue que él había  ido a parar por tanto tiempo al abdomen de mi mama. La ingenuidad era  tanta que ese 26 de julio cuando mi abuela me salió a buscar por el barrio para decirme que ya mi hermano estaba en casa, tuve la curiosidad de preguntarle si lo habían ido a comprar a La Habana. Cuando supe que nació del vientre de mi mama; dejé de comer huevos porque mi tía que era dos anos mayor que yo decía que el embrión de pollo nacía en la barriga y como no éramos gallinas se convertía en un bebe.

Pasada una semana del nacimiento mi mamá me envió con una latica de leche condensada vacía a casa de Mercedes, una vecina que había estudiado con ella y que tenía conexiones para resolver azúcar en el central azucarero. Era irónico saber  que teníamos un central lleno de azúcar más no teníamos ni un grano en nuestras casas. Mercedes era una chica hermosa, madre ya a sus 23 de tres hijos; y su esposo Iván era un hombre muy buen mozo. Lo recuerdo con músculos enormes y nunca olvido que  las malas lenguas decían que un día iba a dejar a la industria sin azúcar de tanto robar.

Yo iba como un loco corriendo, y al llegar a la casa de Mercedes vi que la puerta de la calle estaba completamente cerrada. No era raro, todos los días de semana la veía cerrar esa puerta justo al medio día. Abrí la portería del patio para ver si estaba en la cocina, pero al ver la portezuela trasera abierta entré  sin tanto preámbulo. Llegando a la vista del cuarto sentí un sonido raro y nuevo para mí. Tuve tanta curiosidad que camine en puntitas de pies para asomarme por entre las cortinas. ¡Dios Mio! , estaban completamente desnudos, sudados y eufóricos; ni siquiera se percataron de mi presencia. A mi los ojos se me querían salir de orbita y pensé que el corazón se me iba a detener de latir tan rápido. Aunque no sabía que sucedia si sabia que mirar no estaba bien, y entonces, retrocedía para irme. Daba un paso atrás, dos, tres,cuatro y luego con el siguiente gemido volvía a dar cinco hacia adelante. Estuve parado allí por casi 10 minutos, con los pies tan temblorosos que no entiendo como me podía sostener sobre ellos. Fue solo entonces cuando oí decir: “apúrate que los niños ya salieron de la escuela”, y tome uso de la razón. Me puse sumamente nervioso, tanto que en vez de retroceder e irme camine hacia el cuarto y alzando mi latica vacia hacia la cama dije “Mercedes dice mi mamá que le prestes un poquito de azúcar”. Aquella mujer quedo pálida, pensé que le había dado un soponcio; e Iván, en menos de segundos  metió medio cuerpo bajo la cama.

Fue un momento muy vergonzoso para todos. Yo regrese a la casa con la latica llena de azúcar  y con la mente llena de preguntas e ideas. No tuve la oportunidad de abrir ese telón poco a poco. Mi sexualidad  despertó a la velocidad de la luz. Dicen los sexólogos que esta nace y muere con el ser humano pero necesita explotar en algún momento. Yo había encendido mis motores durante esos diez minutos y estaba listo para ponerlos en marcha. Nunca había visto tan hermoso el medio día como desde ese instante. Mercedes e Iván fueron la electricidad que necesitaba para el arranque, aunque para serles sinceros, hubiera preferido esperar.




8 comentarios:

  1. Nunca me canso de escuchar tus cuentos y ocurrencias ;)

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  2. hola, gracias por visitarme. un abrazo enorme.

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  3. Gracias por hacerme reir tanto, lo necesitaba, escribes y te imagino como tal, me encanta como escribes, aquí estoy riendome a carcajadas por dentro, un abrazo.

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    1. gracias por vivistarme, siempre es un placer para mi poder llegar a ustedes.

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  4. He descubierto tu blog hoy, me gusta. un abrazo

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  5. jajajaj, que comico. muy bueno.

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  6. jajaja me meoooo, te mato si me haces eso a mi jajaja

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